Fushimi Inari-Taisha

El “Santuario de las Mil Puertas Torii”, es el principal templo del sintoísmo, la religión nativa de Japón.

El Sintoísmo o Shinto es probablemente una de las religiones más antiguas de la humanidad, su culto va dirigido principalmente a los fenómenos naturales como las tormentas, las montañas, el sol, la luna o los ríos, que los creyentes veneran como deidades llamadas “Kami”.

Es difícil saber el origen de esta religión politeísta pero según la mitología, la pareja de hermanos Izanami y Izanagi fueron los creadores del archipiélago japonés. De esta creación nace también Amaterasu, la diosa del sol, quien más tarde daría a luz al primer emperador, linaje que domina hasta la fecha.

Más allá de las creencias, el sintoísmo busca las relaciones armoniosas entre los seres humanos, la naturaleza y los kami.

El símbolo que identifica esta religión es el Torii, un portal que se encuentra en la entrada de cada templo sintoísta. Su significado se basa en marcar la división entre el mundo profano y el mundo sagrado.

El Fushimi Inari-Taisha está dedicado al espíritu de Inari, deidad japonesa de la cosecha, la prosperidad y el éxito laboral. Cada Torii existente es una donación realizada por un empresario, comerciante o una familia que haya tenido éxito en los negocios desde el año 711. En cada Torii está escrito el nombre del donador y el año en que se realizó.
Actualmente existen más de 32 mil Toriis de diferentes tamaños, distribuidos en un paseo de 4 kilómetros alrededor de la montaña.



La colina que enmarca el Fushimi Inari-Taisha está situada en la ciudad de Kioto, la ciudad más tradicional de Japón y probablemente, la más encantadora.
El nombre de Kioto significa “Residencia imperial”, era el centro político, cultural, religioso y económico de Japón. Fue la capital japonesa entre los años 794 y 1868, hasta que el emperador decide trasladar la sede a Tokio.
Aunque la ciudad perdió el centro del poder político, su misticismo cultural continúa intacto.



Además de los Torii, los símbolos protectores del lugar están representados por animales situados en pequeños altares alrededor de la colina, las más tradicionales son los dragones, perros, zorros y gatos, todos acompañados de detalles como un pañuelo, una llave, un pergamino o una hoz. Estos símbolos protectores forman parte del más profundo misticismo de la cultura nipona.


La sociedad japonesa es una mezcla interminable de sorpresas y detalles que te embriagan de curiosidad y te invitan a contemplar una visión totalmente distinta de la vida. Fushimi Inari-Taisha es un sitio sagrado, rodeado de leyendas y reconocido internacionalmente como uno de los grandes símbolos de Japón.