Atenas, la capital de Grecia y del mundo

La capital griega es la ciudad más antigua de Europa, tiene más de 3 mil 400 años ininterrumpidos de ser una ciudad habitada y más de 7 mil años desde sus primeros asentamientos. Es la cuna de la democracia, las ciencias políticas, la escritura y la filosofía.

La leyenda cuenta que la ciudad debe su nombre a una disputa llevado a cabo entre los dioses. Atenea, la diosa de la sabiduría, hija de Zeus, luchó por mantener el Olimpo en pié y tras ganar el pulso, se convirtió en la protectora de la ciudad.

Atenas es una ciudad apasionante, recorrer sus calles es visitar un museo al aire libre. Con restos arqueológicos llenos de historia en cada rincón, sus mercados, tiendas y restaurantes, Atenas se convierte en un destino singular para los viajeros más llenos de curiosidad.

La cultura griega se basa en constantes aportes a diversas ciencias, su identidad estuvo influenciada por la cultura romana y aunque antiguamente tuvieron un religión politeísta, cuya mitología es ampliamente conocida, hoy en día no se podría entender la sociedad griega sin su fuerte vinculo etno-religioso con la Iglesia Ortodoxa.
Grecia es uno de los pocos países europeos en tener una religión oficial. La vinculación tan fuerte entre la religión ortodoxa y la identidad griega se fortaleció por la importancia que tuvo la Iglesia Ortodoxa durante las luchas de la independencia y su identidad patriótica. La Iglesia y la identidad nacional griega van de la mano, de hecho, la cruz en su bandera representa dicha institución.

Lo más impresionante de visitar Atenas, sin lugar a dudas es ese monumento que observa cada rincón de la ciudad. En lo alto del Monte Sagrado, guarda reposo la antigua Acrópolis, el sitio arqueológico que llama a todos los viajeros del mundo a conocerlo y contemplarlo al menos una vez en la vida.

La Acrópolis es un ícono histórico que se mantiene casi de milagro, durante sus siglos de historia ha sufrido todo tipo de ataques, incendios, asedios, derrumbes y bombardeos.



La  Acrópolis es el símbolo de la época dorada de la antigua Grecia, su estructura tenía carácter defensivo y por eso se encuentra situada en la cima del Monte Sagrado, desde donde tenían un contacto singular con sus dioses y desde donde se celebraban todos los actos religiosos, políticos y militares.

Mitología e historia se mezclan a lo largo del recorrido, entre recintos, templos y palacios, cuyas ruinas guardan la esencia de un mundo antiguo.

El Partenón es el monumento más importante y significativo de la Acrópolis, su impresionante estructura arquitectónica era algo inédito en la época. El impresionante templo construido en mármol blanco, supuestamente decorado con más de 1.200 kilos de oro que fueron desapareciendo bajo los asaltos que sufrió la ciudad, es sin duda el atractivo principal de la ciudad.



Otro monumento imperdible es el Ágora de Atenas, era el centro administrativo y comercial de la antigua Atenas, también era un foco religioso y cultural.

Tras una larga reconstrucción ahora guarda un riquísimo museo en el cual se pueden observar esculturas y valioso arte de la época.

Sin lugar a dudas Atenas es uno de los sitios más fascinantes para visitar, por sus vistas, su cultura, su arqueología y por todos esos secretos que han dado lugar a una de las mitologías más cautivadores de la humanidad.